Muchas veces me han preguntado, ¿y mi hijo a qué edad puede decidir con quién quiere vivir o cuanto tiempo quiere pasar conmigo?
Lo cierto es que los hijos, mientras sean menores de edad, no deben decidir e inclinar la balanza. Poner en ellos esa responsabilidad es delegar la obligación que tienen los padres de ser precisamente PADRES y conducir la vida de los hijos anteponiendo sus intereses por sobre los conflictos que puedan existir luego del término de la relación entre los adultos.
De otra manera se puede dar una situación que los psicólogos llaman "Parentalización" que consiste en que los hijos asumen el papel de padres, invirtiendo roles, siendo protectores y aliados y asumiendo responsabilidades que aún no les corresponde.
La legislación sí contempla el derecho del niño a ser oído y a que su opinión sea tomada en cuenta por el Juez de Familia cuando los padres se encuentren en medio de un juicio, por ejemplo de tuición, medida de protección, divorcio o régimen de visitas. Por regla general a partir de los 6 años y hasta los 17 son citados al Tribunal de Familia a fin de ser entrevistados de manera privada en una audiencia especial por el Juez y el Consejero Técnico, generalmente un psicólogo, que tiene por misión asistir y guiar al Juez en la entrevista. Una vez concluida, el consejero técnico dará su opinión al Juez y a los padres acerca de la situación del niño y de si los acuerdos que se presentan al tribunal o lo que los padres están demandando satisface las necesidades de los niños o si hay medidas que adoptar al respecto, si es necesario intervenir yendo a terapia o a algún programa de apoyo o rehabilitación.
También puede estar presente el curador ad litem del niño, una figura especial que trataré en otro post.
Muchos padres temen llegar a esta instancia, considerando que esta entrevista puede intimidar o victimizar a los hijos. Lo cierto es que sí puede serlo en la medida que los padres sean usuarios recurrentes del Juzgado, (entiéndase constantes denuncias de violencia intrafamiliar, medidas de protección, juicios por visitas, etc habrá que hacer una autocrítica acerca de la manera en la que resuelvo mis conflictos) pero puede ser una excelente herramienta para oír de manera objetiva a los hijos, asesorados por un especialista y tomar decisiones que contribuyan a construir una relación armónica y sana posterior a la ruptura del vinculo familiar.
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